La válvula de bola controla el flujo mediante una esfera hueca con un orificio central. Al girar el mando un cuarto de vuelta, el orificio se alinea con la tubería y el fluido circula libremente. A 90°, el lado sólido bloquea el paso de forma hermética.
- Apertura y cierre en un segundo. Una rotación de la palanca: paralela a la tubería = abierta, perpendicular = cerrada.
- Estanqueidad garantizada incluso tras años sin uso. Los asientos anulares (normalmente en PTFE) aseguran cero fugas bajo alta presión y tras largos períodos de inactividad.
- Diseñada para on/off, no para dosificación. En posición completamente abierta, el orificio tiene el mismo diámetro que la tubería: sin caída de presión, máxima eficiencia.